Bang 74 y “Let It drift”, un disco genial entre salvaje y reflexivo, al margen de modas desde la deriva controlada

“Let It drift” es el nombre genérico escogido por los Bang 74 para su segundo disco, un título  que resume a la perfección el proceso creativo de los últimos siete años que le separan de su primer álbum. Ha sido un largo espacio de tiempo durante el que este sensacional trío ferrolano ha trabajado, según nos cuentan ellos mismos, mediante “una especie de deriva controlada, ya que en nuestra mente siempre ha estado seguir adelante pero a nuestro ritmo y sin presión”. Un método con el que han obtenido excelentes resultados dando vida a melodías cautivadoras y ritmos muy bien compenetrados. Ya en la primera escucha, aquella que penetra sin remisión si el disco logra apasionarnos, el oyente se dará cuenta de que este álbum es impactante en todos los sentidos posibles. Coeditado en vinilo por los sellos Snap, H-Records y KOTJ, y en cd por el sello Rock Indiana, se sitúa entre los discos más conmovedores de los últimos tiempos mediante doce canciones perfectas, todas ellas sin excepción, repletas de momentos tanto musicales como poéticos memorables dignos de ser comentados al más mínimo detalle.

Trayectoria

Bang 74. De la sesión dpara “Let It Drift”. Foto: José Cartelle

Bang 74 se crea en el Ferrol  a mediados de 2004 tras otros proyectos musicales como Flanelon Crash, Blind River o El Fantasma del Paraíso, con Rogelio Arias (guitarra y voz), Cristóbal Veiga (voz, armónica y guitarra) más los hermanos Óscar (batería) y Fran (bajo) Millarengo. Tras algunos conciertos en Galicia, editan su primer Ep en 2007 con la Fonográfica General.  Se incluyen temas tan potentes como su “Keep On Trying”. Tras la presentación del disco, Rogelio deja la banda y empieza su carrera en solitario con el nombre de Roger de Flor.  En formato de trío, sacan en 2009 su siguiente trabajo, otro Ep titulado “Three Kids” con Rumble Records. El título hace referencia a su nueva formación y es también un guiño al disco de ZZ Top, “Tres hombres” (Warner 1973). Contiene cinco temas memorables de powerpop como, por ejemplo, “Searchin for Romance”, o “Time to Make Things Rights”.  Con la admiración del tristemente ya difunto Michael Davis (n.1947- d. 2012), bajista de los MC5, empiezan a ser conocidos a nivel internacional y la gira de presentación del EP les lleva a Liverpool, al The Cavern Club dentro del cartel del festival IPO (International Pop Overthrow). En 2012, Rufus recordings les editaba un single con un par de versiones: En  la cara A, una adaptación de la canción “Can You fix me up With Her” de The Now; y en la cara B el  “You don’t love me yet” de Roky  Erickson. Puedes obtener más información de ese disco entrando en la reseña de Magic Pop aquí. Su primer Lp sale en 2013 con el título de “Hi-Flying Dreams” editado por Rufus Recordings.  Puedes peer una reseña del disco en Magic Pop 

En el 2014, con motivo de su 10º aniversario, graban una versión de “Crazy Train” de Ozzy Osbourne, con su correspondiente video, más la colaboración del guitarrista australiano Chris Masuak (Radio Birdman, The Hitmen, Screaming Tribesmen…).

Producido por Bang 74, se segundo Lp ha sido grabado por Victor Gacio en Estudios Bajo Cero. Todos los temas son de Cris Veiga excepto la primera y la séptima en la que ha contado con  Fran Millarengo. Han colaborado en este disco de forma puntual con Chris Masuak a la guitarra;  Johnny al Hammond, piano y Rhodes; Álvaro Lamas a la Steel Guitar; Rafa Pereira al contrabajo con arco, Pepe Ledo a la trompa, y Gerardo Calvo al Didgeridoo. Las fantástica foto de la portada es de José Cartelle y la de la contraportada de Oscar Millarengo, más el bonito diseño de Alberto Amigo (Todo el Largo Verano). El juguete de madera del elefante es de Antonio Pérez y los azulejos de la contraportada de Dario Lanza.

Las canciones:

De la sesión para “Let It Drift”. Foto: José Cartelle

El disco empieza con “Almighty Fuse”, con su espectacular entrada de bajo, guitarra más batería acompañando a la voz principal que nos canta  una emocionante melodía relatando un estado de ánimo sobrecargado: “pensar en reparar mi corazón roto, guiado por una estrella que se debilita… comportarse como un fusible todopoderoso que avanza por la noche incluso cuando el camino está oscuro”. Cambios imaginativos de intensidad, crescendos apasionados, tempos vibrantes más riffs poderosos de guitarra y consistentes líneas de bajo arropan a esa voz que casi se rompe por la sinceridad. Siguen con “All Straight Ahead”, en la que nos dicen: “No sirve de nada caminar como un cangrejo…mira el horizonte ahora…llévala contigo a bailar, concéntrate en la música…esta es nuestra preciosa meta que teníamos que conseguir”. Trenzados brillantes de guitarra con acordes distorsionados más ese persistente bajo y una batería imperturbable dan cobertura a esa voz tan personal que te llega al alma. 

Continúan con “Jungle Pam”, recordando a la compañera del mítico corredor de drag racing, Jim Liberman aka Jungle Jim. El “amuleto inspirador de Jim…que se fue de casa para perseguir un sueño….gasolina, velocidad, fuego, extraños objetos de deseo…”. Fascinante melodía con un toque muy cariñoso respaldada por una sección rítmica apabullante, con la genial aportación a la guitarra de Chris Masuak quien repite en el siguiente tema, “Along The Way”, otro corte existencial en el que nos plantean reflexiones como “Tu sitio está muy lejos, esperando el viento del verano…pensando cómo debería ser tu vida, no es como lo habías imaginado en tu mejor sueño…pero tienes mucho más de lo que te mereces y eso está bien”.  Canción introspectiva que pone los pelos de punta por su franqueza, y por su mezcla perfecta de fraseos, voz y ritmo combinados de forma tan persuasiva. Completa el combinado el envolvente Hammond de Johnny. El tema se rompe con fiereza mediante un pase instrumental descomunal tras el que recupera de nuevo sus elegantes motivos principales.

De la sesión para “Let It Drift”. Foto: José Cartelle

El siguiente corte se titula “Out Of Fashion”, extraordinario  tema “en contra de las tendencias, a contracorriente, no más revival…siente nuestras vibraciones…estás deslizándote en la resbaladiza cuerda floja”.  Aquí se une el piano de Johnny que completa las andanadas de powerpop aguerrido a cargo de las feroces guitarras, bajo y batería más fenomenal voz, todos ellos en estado de gracia. A destacar ese memorable solo final de guitarra, acompañado con una fuerza conjunta encomiable.  Acaba la cara A con “The Park Of The Peackocks”. Se refieren al parque Reina Sifia, uno de los puntos emblemáticos de Ferrol donde los pavos reales campan a sus anchas.  En este caso nos hablan de recogimiento: “Quiero estar solo, es hora de retirarse de la locura de la realidad…bienvenido al jardín de la serenidad, la fantasía es mi compañera en este viaje, lleno de alegría…”. Musicalmente nos ofrecen un tema con tintes melancólicos, con añadido estelar de Rhodes a cargo de Johnny, contrabajo tocado con arco por Rafa Pereira y trompa de Pepe Ledo. No falta otro precioso solo de guitarra, arreglos sinuosos, sonoridades sobrecogedoras y juegos corales que invitan a la fantasía intimista. 

La cara B se abre con la enorme fuerza de “Back Of The Wild”, ese retorno triunfal a lo salvaje con excelentes maneras.  “Estuvo bien crecer en Torrezno road introduciendo sueños en botellas a lo largo de la Northwest Coast…recordamos chicas lindas y amigos especiales para celebrarlo”. Un tema  que contagia entusiasmo, que reivindica el poder de la canción y que, por supuesto, nos recuerda que “nunca es tarde para escapar de las reglas…los chicos están muy orgullosos”. Cuenta además con bonitos detalles de steel guitar a cargo de Alvaro Lamas.  A continuación nos ofrecen “Driftin’” “con los pies de barro…y un cielo crepuscular en mi mente compleja…como sentirse capaz de cambiarlo yendo a la deriva en el mar de las dudas…Pienso que me estoy atascando en el Dust Bowl (desastre ecológico de los años treinta con una sequía que afectó desde el Golfo de México hasta Canadá), la vida es tan incierta”. De nuevo se vuelcan con absoluta entrega para encontrar el punto perfecto en el que una melodía cautivadora tiene el soporte consistente de un tempo firme, es decir, la esencia del mejor powerpop. No solo lo hallan a la perfección sino que se recrean adornándolo con fraseos imaginativos de guitarra más cantos combativos. 

Contraportada de “Let It Drift”. Foto: Oscar Millarengo.

Oímos después  “Eager To Burn” en el que nos explican que “esperamos que aparezca un milagro, allí donde ensayamos es el punto de ignición. Nacidos para jugar con fuego. Ansiosos por arder bajo de la luz de la luna…nada puede esperar para el fin de semana”.  Otra fantástica melodía interpretada con una palpitante entrega, entre sonoridades electrizantes con momentos solistas apasionados de guitarra, tempos bien mesurados, y esa voz tan turbadora que surge del alma. Van cerrando con “Those Heartlees Things” con un irónico análisis de nuestra realidad informativa. Aquí nos cuentan “No te pongas nervioso con las noticias, las mentidas están ahí falseándolo todo en su camino…no vendas tu alma, solo tú puedes cambiar tu destino.  No hay nada como calmarse especialmente cuando tienes rabia contenida”.  Punteos de guitarra, momentos de pop poderoso, sonoridades seductoras, ritmos marcados…conforman este corte en el que no faltan sorpresas que rompen esquemas mediante cambios armónicos, solos exquisitos y golpes de efecto. Una muestra irrefutable del talento no solo compositivo sino además de su gran destreza para arreglar las canciones con múltiples y enriquecedores puntos de vista.

El penúltimo corte se titula “One More Round For The Captain” en la que nos hablan de un  amigo, “otra ronda por el Capitán, el maestro de la diversión en los bares, nadie puede seguir el ritmo del Holandés Errante en esta ciudad”.  En este caso nos ofrecen una canción que nos atrapa con penetrante pulsación mediante múltiples recursos a cargo de estos tres grandes instrumentistas, más solo desbocado de eléctrica. Acaba el álbum con la calmada y absorbente “Thru’ The Desert” en la que tratan sobre  la necesidad de escapar de la realidad cotidiana: “pensabas que podías volar sobre las tierras quemadas, corriendo el riesgo de convertirte en una estatua de sal.   Vencido para morir, te has encontrado a ti mismo cruzando el desierto de tormentas.  No faltan momentos lisérgicos con percusión salvaje, solos ácidos, recorridos misteriosos y un despliegue de genialidades instrumentales penetrantes incluido ese didgeridoo final a cargo de Gerardo Calvo. Un final reflexivo que cierra los contenidos de este álbum mediante un análisis personal que resume los pasos y los cambios llevados a cabo por esta fenomenal formación para dar vida a tan sensacional disco.

Reflexión final:

De la sesión de Bang 74 para “Let It Drift”. Foto: José Cartelle

Dice un proverbio: “Siéntate a la puerta de tu casa, y verás tu flamante nuevo disco llegar”… bueno, no es exactamente así pero tan atrevida adaptación del conocido lema, a propósito de la necesidad de ser pacientes, bien nos podría servir para  resumir el proceso calmado y reflexivo, si se me permite tan ferrolano, en el que han trabajado Bang 74 estos últimos años con el propósito de ofrecernos un álbum tan sobrecogedor como este “Let it Drift”.  Hay también en el título un homenaje a grupos de referencia como los Beatles y los Replacements pero, en mi opinión, constituye más bien una respetuosa anécdota comparada con toda la energía, creatividad y maestría de la que hace gala este poderoso trío mediante este nuevo trabajo, tan propio y original, que les sitúa entre las mejores bandas internacionales de powerpop y punk. Incluso las etiquetas aplicadas a su obra cumplen poco más que una función orientativa. Lo verdaderamente importante es que todas las canciones son fascinantes, conmovedoras y dignas de ser elogiadas al detalle.  Incluso las letras tienen un papel relevante en ese compendio de excelencias. Hay temas que les permiten enlazar con el pasado para volver con una fuerza fascinante, entre irreprochables ganas y una capacidad de ilusionar desbordante. En otras creaciones tratan sobre esa especie de travesía por el desierto a modo de metáfora del transcurso  de todos estos años. No faltan tampoco los momentos emotivos acerca de las relaciones personales o los sinceros homenajes a los amigos así como una visión crítica contra la sociedad de la mentira. Bang 74 han conseguido, a todas luces, un disco perfecto que nace de esa deriva controlada en la que, con suma paciencia y mucho trabajo, han logrado que afloren canciones memorables, repletas de geniales particularidades  instrumentales y vocales hilvanadas con una emoción contagiosa. Discos tan personales y sinceros como este son los que, al final, consiguen hacerte olvidar lo mal que puede tratarte la vida y lo mucho que aún nos queda por disfrutar del mejor rock and roll.     

Nota: Puedes oír y adquirir una copia del disco en vinilo en el bandcamp de H-RecordsSnap, y KOTJ, y en cd en el sello Rock Indiana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s